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Nuevas medidas laborales: ampliación de ERTE por fuerza mayor y mantenimiento de empleo

14 mayo, 2020

Nuevas medidas laborales: ampliación de ERTE por fuerza mayor y mantenimiento de empleo

Ayer, 13 de mayo, se publicó en el BOE el nuevo Real Decreto-ley 18/2020, de 12 de mayo, de medidas sociales en defensa del empleo, entre las que se presentan la prórroga de la extensión de los ERTE por fuerza mayor y la obligación del empresario de mantener los empleos. El objeto de este Real Decreto es minimizar el riesgo de un impacto incontrolado e irreversible de la situación de emergencia extraordinaria provocada por el COVID-19 tanto en la actividad económica, como en el empleo y en los recursos disponibles de las personas trabajadoras, evitándose, de esta forma, situaciones de vulnerabilidad y desprotección.

Ampliación de ERTE por fuerza mayor

En virtud del artículo primero del Real Decreto anterior, se prorroga la extensión del ERTE por fuerza mayor, mientras subsistan las causas que impidan el reinicio de su actividad, hasta el 30 de junio de 2020, como máximo.

No obstante, también permite la ampliación de los ERTE por fuerza mayor parcial para aquellas empresas que ya pueden reiniciar su actividad, hasta el mismo límite temporal, las cuales deberán proceder a reincorporar a las personas trabajadoras afectadas por medidas de regulación temporal de empleo, en la medida necesaria para el desarrollo de su actividad, primando los ajustes en términos de reducción de jornada.

Si se desea renunciar a la prórroga del ERTE concedida se deberá comunicar a la autoridad laboral en el plazo de 15 días desde la fecha a efectos de aquella y al Servicio Público de Empleo Estatal las variaciones en los datos contenidos en la solicitud colectiva inicial de acceso a la protección por desempleo.

Excepcionalmente, con el fin de apoyar a aquellos sectores más azotados por la crisis sanitaria, mediante la disposición adicional primera, se establece la posibilidad de establecer una prórroga del ERTE por fuerza mayor en atención a las restricciones de la actividad vinculadas a razones sanitarias que subsistan llegado el 30 de junio de 2020.

¿Y respeto al ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción?

Este Real Decreto establece que para todas aquellas empresas tramiten el ERTE por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (en adelante, ETOP) hasta el 30 de junio podrán beneficiarse de las medidas que simplificaban los trámites y los plazos  establecidos en el artículo 23 del Real Decreto-ley 8/2020.

Asimismo, establece que en el caso de que se solicite el ERTE por ETOP durante la vigencia de un ERTE por fuerza mayor, los efectos de las medidas de reducción de jornada o suspensión de contratos  retrotraen sus efectos a la fecha de finalización de los ERTE por causa mayor, si fuera el caso.

Posteriormente, a partir del 30 de junio, no podrán beneficiarse de las ventajas establecidas durante el estado de alarma en lo relativo la concesión de los ERTE por ETOP, debiendo seguir el cauce ordinario para este tipo de procedimiento regulado en el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores.

Medidas extraordinarias en materia de protección por desempleo

En consecuencia, ni las empresas ni los trabajadores podrán beneficiarse de las medidas aprobadas en el las medidas aprobadas en el Real Decreto-ley 8/2020, relativo a la exoneración o reducción de las cuotas de la Seguridad Social o prestación contributiva por desempleo sin cumplir los requisitos generales, respectivamente, a partir del 30 de junio de 2020.

Sin embargo, se establece una excepción respecto los trabajadores fijos-discontinuos y a los que realizan trabajos fijos y periódicos que se han visto afectados por la crisis del COVID-19, pudiendo acceder a las medidas extraordinarias en materia de protección por desempleo previstas en el Real Decreto-ley 8/2020 hasta el 31 de diciembre de 2020.

Medidas extraordinarias en materia de cotización

En lo relativo a las medidas en materia de cotización, el artículo 4 del Real Decreto en cuestión establece que se mantiene la exoneración, hasta el 30 de junio de 2020, del 100%, en el caso de empresas con menos de 50 trabajadores (a fecha 29 de febrero de 2020), o del 75%, en el caso de empresas con más de 50 trabajadores en la mencionada fecha, para aquellas empresas que tengan concedido ERTE por fuerza mayor y no puedan reanudar su actividad.

Asimismo, para aquellas empresas que puedan reanudar su actividad de forma parcial, podrán beneficiarse de una exoneración de las cotizaciones a la seguridad social durante los meses de mayo y junio, sin que ello afecte a las personas trabajadoras.

Para incentivar el reinicio de las actividades empresariales, se establece una mayor exoneración empresarial para los trabajadores desafectados que vuelvan a sus puestos de trabajo. Concretamente, esta exoneración alcanzará el 85% en mayo de 2020 y el 70% en junio de 2020 (para las empresas con menos de 50 trabajadores) y una exoneración del 60% en mayo de 2020 y del 45% en junio de 2020 (para las empresas con más de 50 trabajadores).

Por otro lado, la exoneración empresarial será menor por aquellos trabajadores que permanezcan con el contrato suspendido, concretamente, alcanzará el 60% en mayo y el 45% en junio (para las empresas con menos de 50 trabajadores) y del 45% y del 30% (para las empresas con más de 50 trabajadores).

Cabe destacar que estas exoneraciones no deberán ser solicitadas por el empresario, sino que serán directamente aplicadas por la Tesorería General de la Seguridad Social, si bien las empresas deberán comunicar previamente mediante una declaración responsable la situación de fuerza mayor total o parcial, e identificar las personas trabajadoras afectadas y el periodo de la suspensión o reducción de jornada.

Límites al reparto de dividendos y transparencia fiscal

El Real Decreto-ley introduce dos cláusulas que aluden al reparto de dividendos y a la transparencia fiscal. En primer lugar, establece que aquellas las empresas y entidades que tengan su domicilio fiscal en países o territorios calificados como paraísos fiscales conforme a la normativa vigente no podrán acogerse a los ERTE por fuerza mayor.

En segundo lugar, aquellas empresas que se acojan a ERTE por fuerza mayor no podrán proceder al reparto de dividendos correspondientes al ejercicio fiscal en que se apliquen estos expedientes de regulación temporal de empleo, excepto si abonan previamente el importe correspondiente a la exoneración aplicada a las cuotas de la seguridad social.

No obstante, esta limitación a repartir dividendos no será de aplicación para aquellas entidades que, a fecha de 29 de febrero de 2020, tuvieran menos de cincuenta personas trabajadoras, o asimiladas a las mismas, en situación de alta en la Seguridad Social.

Salvaguarda del empleo

Por último, la disposición final primera tres de este Real Decreto objeto de estudio aclara el compromiso empresarial de mantener el empleo. Esta establece la obligación de la empresa (que haya aplicado en su plantilla ERTE por fuerza mayor) de salvaguardar el empleo durante el plazo de seis meses desde la fecha de reanudación de la actividad (es decir, desde la reincorporación de los trabajadores afectos por el ERTE de fuerza mayor, aun de forma parcial).

En consecuencia, no se aplica este compromiso para aquellas empresas que haya aplicado ERTE por causas ETOP.

Si el empresario incumple este compromiso, éste deberá devolver la totalidad (no únicamente a los trabajadores que han sido despedidos) de las cotizaciones cuyas cuotas se han visto exoneradas, con el recargo y los intereses de demora correspondientes.

Sin embargo, no se considerará incumplido dicho compromiso cuando el contrato de trabajo se extinga por despido disciplinario declarado como procedente, dimisión, muerte, jubilación o incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez de la persona trabajadora, ni por el fin del llamamiento de las personas con contrato fijo-discontinuo, cuando este no suponga un despido sino una interrupción del mismo. En particular, en el caso de contratos temporales el compromiso de mantenimiento del empleo no se entenderá incumplido cuando el contrato se extinga por expiración del tiempo convenido o la realización de la obra o servicio que constituye su objeto o cuando no pueda realizarse de forma inmediata la actividad objeto de contratación.

Excepción a la salvaguarda del empleo y protección empresarial

Finalmente, con el fin de proteger a aquellos sectores más afectados por la pandemia, se establece que este compromiso del mantenimiento del empleo se valorará en atención a las características específicas de los distintos sectores y la normativa laboral aplicable, teniendo en cuenta, en particular, las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo. Asimismo, y excepcionalmente, no están sujetas a este compromiso aquellas empresas que concurra un riesgo de concurso de acreedores.

erte por fuerza mayor
Cristina García
Abogada
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